Especial

Aqui! Más informaciones ...
Aqui! Más informaciones ...
Aqui! Más informaciones ...
Aqui! Más informaciones ...

Historia de La Herradura

Historia de La Herradura

 

Muchas han sido las civilizaciones que han escogido La Herradura y sus fértiles tierras del interior para asentarse y desarrollarse. Éste pueblo no siempre ha sido conocido con el nombre de La Herradura, ya que este nombre comienza a aparecer en el s. XV con la conquista cristiana, anteriormente en época hispano-musulmana estas tierras eran llamadas Sat y alquería de Sat,topónimo que ha permanecido castellanizado hoy en día en el nombre del río Jate.

Los restos más antiguos conocidos hasta ahora en La Herradura datan del tercer milenio a.c. y corresponden al periodo Calcolítico o Edad del Cobre. Posteriomente fueron las gentes del Bronce o Cultura del Argar los que dejaron sus huellas en esta tierra, habiéndose localizado por el momento dos necrópolis argáricas, una en el Pago del Sapo y otra en la zona de Peña Parda. La presencia de púnicos y romanos también está constatada gracias a los múltiples hallazgos de piezas arqueológicas tanto en la bahía como en las zonas del interior. De hecho durante las obras de construcción de la carretera N-340 se puso al descubierto una serie de tumbas de época tardorromana, de las cuales hoy en día aún quedan vestigios a la altura del Barranco de Las Tejas. Fue en época Bajo Imperial cuando las gentes que habitaban la zona se trasladaron hacía el interior, buscando cobijo en lugares de altura alejados del peligro costero. Constancia de este hábitat de altura es el llamado hoy en día cortijo de la Bóveda, probable ermita cristiana del s.VII-IX.

Será en época hispano-musulmana cuando estas tierras alcancen su mayor esplendor histórico. En el s. VIII se asienta en Jate el yund sirio de Damasco, que prestó su apoyo a Abd al-Rahman I en su desembarco en esta zona. Geógrafos e historiadores andalusíes destacan la importancia del puerto y fortaleza de Jate, cuyos vestigios aún son visibles tanto cerca de la costa como en el peñón de Los Castillejos, cuya fortaleza tuvo un papel preeminente durante el Califato Omeya, llegando a ser nombrado un gobernador de Jate.

De las ricas tierras de Jate eran famosas sus pasas, de color rojo y gusto agridulce, que se exportaban a todo Al-Andalus. El cultivo del lino, los morales para la industria de la seda y los higos, junto con la pesca que se desarrollaba en su almadraba que existía en su bahía, eran las actividades principales a las que se dedicaban los habitantes de la alquería de Jate.

La entrada de estas tierras en la esfera cristiana trajo consigo la despoblación y la destrucción de su estructura de propiedad, pasando las parcelas a una única familia los Álvarez Zapata, que fundan un mayorazgo.

La inseguridad de la costa debido a las incursiones corsarias dificultó el poblamiento, y no fue hasta finales del s.XVIII con la instalación de Casa Fuerte y el Castillo, cuando se funda el actual pueblo de La Herradura por gentes procedentes de zonas próximas y pescadores italianos. Gentes que como el geógrafo J. Sermet quedaron seducidas por el llamamiento del mar, de su bahía, de las vistas desde el mirador de Cerro Gordo, “donde el mar es más fuerte, donde las calizas presentan acantilados de 200 metros, donde la vista se pierde en el occidente hasta el lejano Málaga y la costa de la serranía de Ronda, panorama este, uno de los más grandiosos del Mediterráneo y de Europa”.

Panel informativo realizado por José Ángel Ruiz Morales, Técnico de Cultura de la Tenencia de Alcaldía de La Herradura (2000-2003) para la Junta de Andalucía, resumen del libro Sat-Jate-La Herradura: Aportación a su estudio histórico, Órgiva, 1999. de José Ángel Ruiz Morales y Carmen Molina Poveda.